Aumento de casos de distemper en Coquimbo: la importancia de la vacunación preventiva
Veterinarios de la región advierten un incremento inusual de casos de distemper canino durante los últimos meses. La enfermedad, altamente contagiosa y potencialmente mortal, puede prevenirse mediante un esquema de vacunación oportuno y controles veterinarios periódicos.
El aumento de casos de distemper canino en la Región de Coquimbo mantiene en alerta a médicos veterinarios y tutores de mascotas. De acuerdo con antecedentes entregados por especialistas de la zona, durante este año las consultas por esta enfermedad se han triplicado e incluso cuadruplicado en comparación con un período normal, tanto en sectores urbanos como rurales.
El distemper, también conocido como moquillo canino, es una enfermedad viral altamente contagiosa que afecta principalmente a los perros. El virus compromete inicialmente los sistemas respiratorio y digestivo, pero en etapas más avanzadas puede dañar el sistema nervioso, provocando convulsiones, alteraciones neurológicas permanentes e incluso la muerte.
¿Cómo se contagia?
La doctora Nicol Bravo, Médica Veterinaria de Clínica Modo Animal explicó que: «el virus se transmite principalmente a través de secreciones respiratorias, saliva y fluidos de animales infectados. También puede permanecer por un tiempo en el ambiente, lo que facilita su propagación entre perros que comparten espacios públicos como plazas, parques o paseos.
Incluso una persona puede transportar partículas virales en su ropa o calzado después de haber estado en un lugar contaminado, aumentando el riesgo de exposición para mascotas que no cuentan con inmunidad».
Los cachorros y perros no vacunados son los más vulnerables
Los animales con esquemas de vacunación incompletos o atrasados son quienes presentan el mayor riesgo de desarrollar la enfermedad. Los cachorros, cuyo sistema inmunológico aún está en desarrollo, constituyen uno de los grupos más susceptibles.
Además, el contacto con perros de origen desconocido o que deambulan libremente incrementa considerablemente las probabilidades de contagio, especialmente cuando el virus presenta una alta circulación en la comunidad.
Síntomas que requieren atención inmediata
Aunque los primeros signos pueden confundirse con otras enfermedades respiratorias, es importante consultar tempranamente a un médico veterinario si el perro presenta:
- Secreción nasal u ocular persistente.
- Fiebre.
- Decaimiento o pérdida de apetito.
- Tos.
- Vómitos o diarrea.
- Espasmos musculares, temblores o convulsiones.
La detección precoz permite iniciar tratamientos de soporte y mejorar las posibilidades de recuperación antes de que aparezcan complicaciones neurológicas, etapa en la que el pronóstico suele ser mucho más reservado.
La vacunación sigue siendo la mejor protección
Frente al aumento de casos registrado en la región, los especialistas coinciden en que la vacunación continúa siendo la herramienta más efectiva para prevenir el distemper.
El esquema comienza alrededor de los 45 días de vida, con varias dosis de refuerzo durante los primeros meses, y posteriormente debe mantenerse mediante una vacuna anual durante toda la vida del perro. Cumplir con este calendario permite generar una respuesta inmunológica capaz de proteger frente a una enfermedad que, una vez desarrollada, no cuenta con un tratamiento específico para eliminar el virus.
La prevención es una responsabilidad compartida
Mantener el calendario de vacunación al día, evitar el contacto de cachorros con perros de estado sanitario desconocido y acudir oportunamente al veterinario ante cualquier síntoma son medidas fundamentales para disminuir la circulación del virus.
En un escenario donde los casos continúan aumentando en la Región de Coquimbo, la prevención sigue siendo la mejor herramienta para proteger la salud y la vida de nuestras mascotas.
